Una gran estepa blanca se extiende delante mío sin poder discernir donde acaba ante las nubes apoyadas grácilmente sobre ella. Todo a mi alrededor es igual excepto atrás de mi donde se ven mis pisadas viéndose en las más recientes hasta las grietas de mis pies siendo las más lejanas simples marcas diluidas por la nieve que cae por doquier. Miro al suelo, donde mis pies se encuentran hundidos, escondidos bajo un lecho de nieve. No puedo moverlos, lo único que puedo hacer es levantarlos. Me concentro en mi próximo paso mientras se tensan todos los músculos de mis piernas quejándose del esfuerzo. Ignorándolos consigo empezar la zancada notando como bajo mi pie la nieve virgen se desquebraja, endureciéndose hasta que aguanta todo mi peso.
Donde antes estaba ahora solo queda una profunda marca, como una herida con multitud de detalles. ¡Que pena! , pienso, todo esto desaparecerá, solo quedará una marca, para mas tarde desaparecer como si nunca hubiese estado aquí. Miro al frente y sigo viéndola ante mi sin poder apreciar sino mas que su silueta. No se siquiera si me mira, me digo mientras me acerco con lentos pasos, o es una ilusión de mi cansado corazón aburrido de este camino sin sendero. Observo fijamente donde se encuentra, sin querer cerrar los ojos por miedo a perderla y despues no ser capaz de encontrarla mientras el viento me reseca la vista obligándome, a pesar de mis esfuerzos, a cerrarlos.
Sin ver nada me imagino en un mundo negro, sin luz pero igual de frío. En ese momento noto una sensación extraña, el hielo que tapaba mi rostro se empieza a fundir dejándome sentir eso que lo ha fundido. ¿Calor? No puede ser, el tiempo ya me hizo incluso olvidarlo. Me atraviesa fibra a fibra descongelándome por dentro hasta que noto como un nuevo latido surge dentro mío. Como una explosión, me recorre todo mi cuerpo devolviéndome a la vida llegando hasta mi más recóndito escondrijo haciéndome, finalmente, abrir los ojos.
(A partir de aquí la historia no está clara, pues el futuro es siempre algo difícil de discernir, siendo todo una confusión de sensaciones, miradas y juegos que volverían loco hasta el más cuerdo, pero no os quiero dejar sin final así que…)
Al abrir los ojos ya no hay una silueta delante de mi, sino un amanecer brillando con la fuerza propia del mayor de los astros. La nieve ha dejado paso a una verde pradera mientras el cielo puede volver a mostrar con orgullo su azul soportado por un arcoíris de mil colores. Mis dolorosas pisadas han desaparecido dejando paso a las siguientes, cálidas y suaves en las que noto la hierba colándose entre mis dedos. Corro, invadido por la locura, hacia delante hasta que me tropiezo. Aun con una sonrisa en la cara, me levanto y al abrir los ojos caigo en la más profunda desesperación. Todo era una ilusión, hasta donde alcanza mi vista no veo más que blanco, no siento más que frio. Mis manos con rasguños por la caída sobre la áspera nieve no han sido capaces de proteger mi rostro deformado por el dolor ahora cubierto de lágrimas congeladas. ¡No volverá a pasar! Me grito a mi mismo. Paso a paso sigo andando mi camino sin sendero, tratando de no ver nada, de no fijarme en nada, de no sentir, pues lo único que podría hacer es sufrir.
Comentarios
Una respuesta a «¿Calor?»
luis, pk no puedo meterme en tu página? me sale «acceder» con nombre de usuario y contraseña! =s