Frontera de felicidad

DSC_7130-01El video que puse de Be Happy hace escasamente unos días lo he aplicado y, curiosamente, ha funcionado. Pero me he dado cuenta de una cosa. Al igual que tus derechos acaban donde empiezan  los de los demás (también aplicado a la libertad) con la felicidad pasa algo, digamos, parecido. No igual pues se ha de agradecer que muchísimas veces la felicidad está compartida al no ser esta un ente individual. Aun así en demasiados casos te encuentras con una frontera entre tú y otra persona.

Esta frontera de “felicidad” no está para nada clara debido al relativismo del propio concepto. Y menos clara está aún si no sabes que es lo que te puede hacer feliz, ni lo que le puede hacer feliz, solo puedes hacer presunciones más o menos acertadas. He aquí mi problema, mi dogma es vive y deja vivir, nunca hacer daño a pesar de las consecuencias y ahora tengo miedo, no ya de que pueda hacer daño, si no tengo miedo de tener la capacidad de hacerlo. Una parte de mi simplemente quiere actuar, sin pensar, por una vez en mi vida. La otra piensa y se agobia al no saber, al cruzarse alegría por unas posibilidades y miedo por otras.

Quiero leer las mentes, empezando por la mía…

Foto: Cuenca