Mala Pata

¿Qué decir otro día más? Hola, buenos días, ¿qué tal?, nada. Nos habéis preguntado alguna vez por que demonios tenéis que saludar a la gente, yo creo que sí, y encima sé hasta el cuando, sé que no fue un buen día.

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Nuestro estado de ánimo nos marca todo el resto del día, si te despiertas con la pata mala ya tienes fastidiado el día entero porque, cada cosa que te sale «mal» la exageras y sufres como si fuera tu perdición y cada vez a esa mala pata que apoyaste la entran más y más calambres hasta al final que vas cojeando (¡Valla, como yo!) cabreando a la pata buena y cabreandote tu aún más. Sin embargo que felices que somos el día que dormimos bien, nos despertamos con los dos buenos pies y con una sonrisa en la cara, tan tan felices que yo creo que no nos pasa ni una sola vez por si acaso nos gusta demasiado y eso no puede ser.

El único regocijo que tenemos es que, tarde o temprano, nos meteremos en la cama a dormir, después de todo el día zascandileando por ahí como felices monos o plastas erizos, nos lavaremos los dientes, nos pondremos el pijama, abriremos la cama (orden indeterminado) y nos acostaremos. Si has tenido un buen día seguro que cierras tus ojitos diciendo que buen día has tenido, pero como no sea así te empiezas a reconcomer desde tu pata mala, tu pata coja y solo te quedan los ojos para poder seguir mirando al techo… hasta que al final viene un nuevo día.

Bueno, si esperáis que os de un remedio mágico para arreglar vuestros males andáis listos pero si os puedo decir una cosa, no todos los días son malos y nunca un día malo es malo.

Saludos.

PD: Leyre, si, soy un plasta, pero es que os voy echando de menos. Por cierto, la de la foto eres tú 😛

Una respuesta a “Mala Pata”

  1. y a que cuento vienen los culos??
    es que los tres juntos… pareceis tres adolescentes hormonados traginando contra mi, y no me llameis mas que me voy
    buaaa

Comentarios cerrados.