Carta a Libertad

dsc_2179-01-medium Libertad. No me acuerdo las veces que he escrito sobre ti a lo largo de mi corta vida. Creo que lo que pasa es que no se que es lo que significas o si a acaso significas algo, después de que cada persona te use como coletilla para tantas cosas. Todos luchan por ti, pero luchan entre ellos.

Debes sentir dolor en tu alma, un dolor indescriptible, pues nunca nadie te ha entendido y nunca nadie te entenderá, ¿y sabes por qué? No existes. Eres una ilusión, condenada a la eterna incomprensión para que seas la cabeza de turco de todos nosotros, para que seas nuestra utopía para creer que un día de estos seremos… libres.

Como tu misma entenderás por tu experiencia nadie es libre, nunca nadie lo ha sido. Si nos ponemos concienzudos con la definición e incluso un poco rimbombantes se podría decir que el simple hecho de tener que respirar nos hace esclavos al aire, no somos libres. Pero, aún asumiendo que cosas de ese calibre no nos hacen esclavos, seguimos siéndolo. Como orgulloso ser social que somos, no podemos vivir solos, necesitamos a gente, a alguien a nuestro lado por mucho que intentemos estar solos.

Nuestra sociedad nos presiona, necesitamos ser reconocidos, que al menos otra persona nos conozca y que, gracias a ellos, sepamos que existimos en este mundo. Pues, si nadie nunca te ha conocido, no prestas cuentas a nadie y eres «libre» , ¿no existiría una paradoja? ¿de verdad «eres»? Si no dejas tu huella en el mundo no eres nadie, eres menos que nadie, es como si ni siquiera hubieras existido. Al leer esto puede que te choque e incluso que te duele, pero somos esclavos dentro de nosotros mismos, para simplemente poder existir.

Es duro vivir solo, cuando en realidad no lo estás. No ves la realidad, te encierras y te crees solo en la inmensidad aunque tengas gente a tu alrededor, incluso gente que desea estar contigo. No seas tonto/a, no puedes dejar de depender de nadie, siempre necesitas un punto de apoyo, pero mientras puedas elegir ese punto, no te hagas de rogar y elige, sabia o equivocadamente, pues esa elección es lo más cercano que tendrás a lo que se llama libertad. Seguimos sin serlo pero, ¿no sería horrible vivir sin siquiera la ilusión de que somos libres, al menos, para elegir en que agujero enterrarnos?

Pues, si de verdad quieres ser libre, solo te queda una opción, a la que, gracias a Dios todos llegaremos. En ese estado si que no rindes cuentas a nadie, ni siquiera al aire.

No os equivoquéis con esto, nuestros ancestros lucharon y batallaron y ahora somos más libres que antes. Pero a qué libertad aspiramos cada uno de nosotros es distinta, pues todos tenemos nuestra definición de libertad, aunque no la conozcamos.

Una respuesta a «Carta a Libertad»

Los comentarios están cerrados.

https://inspirelivinghq.com/